#Capítulo o7
No me lo podía creer, tenía que ser una broma o una ilusión; o quizá un sueño... No, más bien sería una pesadilla, inducida por el exceso de estrés que había tenido. En realidad estaba en esos momentos dormida ya en mi cama, después de haber salido sin problemas del estadio: Luce había aguantado no sin quejarse por el camino, y todo estaba bien, mejor que bien, perfecto, todo en orden, como siempre.
Salvo que ni yo misma me lo creía, cuanto más miraba a esos ojos azules, más me daba cuenta de la realidad; de que me había derrumbado en un lugar que no conocía para nada, de que había llorado cual niña chica con una rabieta, de que había explotado en el lugar menos indicado, en el momento menos conveniente.
Y lo peor de todo eso: que estaba ahí sentada, llorando como una inmadura en lugar de estar buscando a mi hija, a la niña por la cual me levantaba todos los días de la cama y me obligaba a seguir mi vida, a afrontar los problemas.
Y más lágrimas salían de mis ojos, a raudales, consiguiendo que me sintiera la peor persona del mundo; en seis años había conseguido aguantarme las lágrimas, mostrándome fuerte frente a cualquier persona que me viera, y no había conseguido seguir con mi faceta más. En ese momento tenía que sacarlo todo, ya que una vez que había empezado ya no podía parar.
Al darme cuenta de que cuando más miraba a esos ojos azules, que tanto me recordaban a los ojos del padre de Luce, más lloraba, aparté la mirada, agachando la cabeza y volviéndola a esconder entre mis brazos y piernas.
No quería que nadie me viera así; y menos él, a pesar de todo le había reconocido, y si Luce lo supiera me hubiera ahorcado.
Luce; volví acordarme de ella y saqué fuerza de donde no sabía que tenía; poniéndome en pie de un salto y casi chocándome con 'él' que se había agachado como si me fuera a abrazar. Cosa que detesté: nadie tenía que consolarme, había superado demasiadas cosas en la vida y todas (al menos desde hacía seis años) las había superado sola.
Y seguiría siendo así. Estaba sola, sí, pero ya me había acostumbrado a ello. Debía seguir siendo fuerte.
Negué con la cabeza para mí misma, pensando en qué debía hacer en ese mismo momento. No tenía ni idea de a dónde ir, dónde buscarla.
Por mucho que ya no estuviera llorando derrumbada, seguía estando perdida en lugar del estadio.
Miré hacia uno y otro lado, esperando que un bombillo se encendiera en mi cerebro.
Mientras me debatía sobre a qué lugar debería ir, los ojos azules se interpusieron en mi vista.
-¿Se encuentra bien? -Preguntó, con una voz enronquecida, lo que me hizo preguntarme si fumaría.
-Sí -Mentí, y caminé sin haber decidido aún nada.
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-Pareces perdida.
Me encogí de hombros mientras seguía caminando por Dios sabe dónde.
-Y tú pareces un poco pesado.
Una risa escandalosa hizo eco en el solitario pasillo.
Miré al moreno(aunque pelirrojo, raro pero bonito pelo, incluso en ese momento no podía negarlo), con los ojos ardiendo por la rabia, para encontrármelo con ahora una sonrisa en la cara.
Levanté una ceja.
-No te entiendo - Dijo, sacudiendo la cabeza-. Yo podría ayudarte.
Sonreí falsamente, me estaba poniendo nrvoosa. Estaba a punto de estallar, pero esta vez no para llorar como una niña chica, sino para comenzar a gritarle que se callara de una santa vez.
- ¡¿Quieres callarte de una vez?!
-No.
Suspiré pesadamente.
Su sonrisa cada vez era mayor, y a la vez que su sonrisa se agrandava también lo hacía mi desesperación.
-Me estás poniendo nerviosa.
- Suelo provocar ese efecto en las chicas.
Me guiño un ojo ¡realmente tuvo el atrevimiento de guiñarme un ojo mientras sonreía!
Al ver que yo ponía los ojos en blanco, su escandalosa risa comenzó a resonar en mis oídos de nuevo.
Giré a la izquierda en la primera esquina que vi. Seguía sin tener si quiera una mínima idea de por dónde iba, pero estaba desesperada por escapar ( de las sensaciones, más que de ese tío) , y para colmo cada vez que pensaba en Luce me costaba respirar.
-Ese no es el camino - Canturreó la voz ronca a mi espalda, silbando cuando terminó de pronunciar las palabras.
Me di la vuelta para mirarlo, con lágrimas de rabia recorriendo mis mejillas.
Y estallé en cuanto lo vi.
-Pero, y a ti qué más te da. ¿Que estoy perdida? ¡Pues sí, y qué! ¿Que llevo cerca de dos horas buscando a mi hija , a la cual traje en contra de mi voluntad , sólo por hacerla feliz? ¡También, pero qué más dará! Y encima tú me estás haciendo coger aún más nervios, así que no me vengas con ese rollo 'gusto a todos, y todas son mis fans', porque juro que te cruzo la cara de un cachetón.
Respiré entrecortadamente, con las lágrimas saliendo a raudales de mis ojos, la rabia estaba disipando de nuevo para dejar paso a la preocupación por Luce, la cual en mi mente estaba tan perdida como yo, pero sola , y aún más asustada me dejaba, al imaginármela preguntándose dónde Diablos estaba yo.
Comencé a sollozar, respirando aún más entrecortadamente, limpiándome con el dorso de la mano las lágrimas que seguían cayendo de mis ojos cerrados.
Sentí su precencia más cercana, y entreabrí los ojos, viéndolo moverse nervioso en mi dirección . Extendió un brazo en mi dirección, pero lo dejó ahí como si no supiera qué debía hacer.
Los volvió a dejar caer, suspirando con frustración.
-Está bien, no te preocupes más, te llevaré con tu hija.
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Así que era eso.
Danny me sonrió nervioso, encogiéndose de hombros mientras llegábamos al camerino.
-Parecía tan feliz, que me ofrecí yo mismo a venir a buscarte.
-Pero tú también eres su ídolo.
Se encogió de hombros, más tranquilo al ver que yo me tranquilizaba y había dejado de sollozar y gritarle.
Me había enfadado al saber que todo el rato él había sabido dónde estábamos y hacia dónde había que ir.
Pero cualquier cabreo que hubiera sentido se disipó en cuanto nombró a Luce, diciéndome que había aparecido delante de su camerino, después de haberse perdido (yo estaba segura de que se había perdido) y que había entrado pensando que ellos ya no estarían ( ya que normalmente no se quedaban después de un concierto).
Lo demás si quiera había sido capaz de escucharlo, estaba demasiado ocupada regocijándome en la idea de que pronto estaría de nuevo junto a Luce, y que la habría recuperado. Que todos mis miedos de que me había perdido( y a ella a la vez) habían sido en vano.
-Estaba demasiado ocupada en ese momento con Tom como para darse cuenta de que me había ido.
Levanté una ceja, incrédula, a lo que él rió con esa risa ronca y escandalosa suya.
-Con cada uno se estaba tomando su tiempo, contándonos a cada uno qué le gusta de él. Yo fui el primer afortunado.
Ahora fue mi turno de reír; podía imaginarme claramente a Luce hablándoles a ellos como cuando hablaba conmigo, diciendo cada una de sus 'fabulosas' virtudes.
Danny abrió la puerta del camerino y me dejó pasar delante de él.
Me encontré con los otros tres restantes del grupo, sentados en un sofá moderno con pinta de muy cómodo, sonriéndole a Luce que no dejaba de hacer sonar su voz, soltando palabras por su boca que yo si quiera formé como oraciones en mi mente.
Estaba hablando hasta por los codos, tal y como hacía siempre que estaba nerviosa , pero Tom, Harry y Dougie parecían muy interesados en lo que decía, como si estuviera contando una historia la mar de interesante.
No lo entendí, hasta que me paré a escuchar lo que estaba diciendo.
-Y entonces ella cumplió los dieciocho años y pudo convertirse en mi verdadera madre, aunque para mí siempre lo había sido, no era de esa manera a los ojos de la ley.
Suspiró, y aunque no pude verle la cara estaba segura de que estaba arrugando ell entrecejo, buscando las palabras adecuadas. Realmente hubiera preferido no escuchar esas palabras y dejar esa época de mi vida aparte.
-Entonces fue cuando os conocí, no había nada que consiguiera animarme tras la muerte de mi padre, y aunque siempre se mostraba fuerre delante de mí, Holly estaba peor que yo. Y me hacía gracia ver cómo intentaba animarme mientras en sus ojos se veía toda su tristeza. Fue realmente impresionante; comencé a finjir que todo iba bien yo también... - Sonreí amargamente al recordar , sabiendo que probablemente ella estaría con la misma sonrisa en su rostro, pero la dejé que siguiera hablando, porque sabía a dónde quería llrgar con esa historia- Holly era aguda, y creo que me escuchaba llorar por las noches. Un día llegó a mi habitación mientras yo finjía dormir, se acercó a mí y se sentó en el suelo al lado de mi cama, acercando su cara a mi oído para susurrarme 'No estás sola' . Creo que intentaba que recordara esas palabras por la mañana, realmente no importa.
>>Al día siguiente apareció con Motion In The Ocean. Nunca llegó a contarme cómo os descubrió, pero no me importa, porque os escuché, y me enamoré, simplemente.
Bueno, tarde, feo y corto, fijo que hay faltas, porque lo he escrito del móvil... -.- hace mucho que no subo y eso que prometí que subiría pronto u.u pero quería subir hoy que hace un año que comencé con mis fics... En fin, que he subido también un OS y eso :3, por si os queréis pasar... http://becausetheheartneverlies.metroblog.com/the_end
No prometo que subiré pronto porque si lo hago fijo que tardo más aún -...-'
Os loveo , gracias a las que comentásteis en el último cap, y a las nuecas lectoras <3
Una última cosa: las que querás hacer lo del juego de McFlyers, mandadme un algo con vuestro nombre y dirección, que estoy a punto de empezar a enviarlo, y me faltan direcciones. <3






